lunes, 8 de agosto de 2016

La caza de la tórtola y paloma torcaz en España

Estamos ya ultimando los detalles para en poco más de una semana comenzar la media veda. En esta entrada intentaré explicaros lo que yo personalmente utilizo y algún truquillo o consejo que quizá os pueda ayudar.

Lo primero es la munición. En mi caso, tirando con el calibre 20, utilizo cartuchos de 28-29g con plomo del 7.5 (por lo general). Hay veces que también tiro con plomo del 7, sinceramente no hay muchas diferencias entre 7 o 7.5, pero utilizo 7.5 ya que en lo que viene siendo el cartucho caben más plomos tirando un 7 que con un 7.5.

En el calibre 12, he leído que se suele utilizar el mismo número de plomo y ya el gramaje que se suele utilizar varía dependiendo del cazador (30-34gr).



En segundo lugar, en España se tira la tórtola y torcaz en puesto fijo, por lo que el hecho de ponernos en un sitio u otro es determinante si queremos tener buenos resultados. Dicen que los buenos cazadores son aquellos que conocen a la perfección el monte y los animales, y en este tipo de cosas es donde se demuestra pues hay que saber las zonas de paso de las palomas y dónde paran a comer, para así en su trayectoria establecer nuestro puesto. Es importante que cercano a nuestro puesto hayan pinos, encinas o demás estructuras donde las tórtolas y torcaces puedan posarse, pues estas zonas serán muy buenas ya que estas aves suelen andar allá por donde puedan descansar.



A la hora de establecer el puesto, también debemos de tener en cuenta dos cosas muy importantes. La primera de ellas es la visibilidad que tengamos, es decir, el ángulo de visión pues, cuanto más campo veamos, más fácil será para nosotros divisar a lo lejos los bandos de tórtolas así como después realizar un buen swing a la hora de tirar y no tener que tirar de forma forzada porque un árbol nos tapa... En segundo lugar, tenemos que estar bien camuflados pues de nada vale el tener un amplísimo campo de visión si resulta que es porque estamos en medio de un bancal, donde las tórtolas y torcaces nos avistarán fácilmente...


Por último, una cosa que da muy buenos resultados en la media veda es el hecho de cebar, es decir, un mes antes tenemos que tirar comida allí donde vayamos a poner nuestro puesto pues estas aves son aves de costumbres, por lo que si tiramos comida cada semana lo más seguro es que tengan querencia en esa zona y con ello tener la oportunidad de que nos entren un mayor número de aves.




En nuestro caso, nosotros echamos unos sacos de mezcla, donde viene trigo, pipa, garbanzo, maíz...  Como he dicho antes, es importante que echemos la comida en zonas amplias, como son bancales, pero que cerca hayan arboles, sobre todo pinos, que es donde más se suelen asentar estas aves. Os digo esto ya que antes de entrar a comer, las tórtolas y torcaces suelen posarse y vigilar la zona, por lo que teniendo una pinada cerca éstas tendrán mas confianza y entraran a nuestra zona de tiro.




viernes, 5 de agosto de 2016

Beretta y calibre 20 ¡ideal para el conejo!

Sin duda alguna Beretta es una de las marcas más punteras y conocidas en lo que armas de caza se refiere, junto con Benelli. De hecho, se suele decir que hay dos tipos de cazadores, los Beretteros y los Benellistas. Sin embargo, no hay una mejor ni peor, son marcas diferentes, con sistemas diferentes, sobre todo en cuanto a escopetas semiautomáticas se refiere...

En mi caso, yo utilizo una  Beretta Al 390 Silver Mallard del calibre 20, que es la escopeta que mi abuelo ya no utiliza pues se decantó por una escopeta más ligera recientemente, una benelli también del calibre 20 (desconozco el modelo). No me terminan de convencer las semis, me gustan más las superpuestas, pero ya se sabe que ¡a caballo regalado no le mires los dientes!



Alguna vez he comentado que, en el coto de mi abuelo, solemos cazar sobre todo el conejo y también en media veda la tórtola y torcaz, alguna vez también la perdiz pero muy poco, pues para mi abuelo las perdices son sagradas casi, y por muchas que hayan no solemos ir expresamente a cazarlas al salto, por ejemplo. Es por ello que el calibre 20 es ideal, pues los tiros no son a muy larga distancia, lo que permite tirar sin destrozar el conejo, a demás del peso, que tras horas andando se nota la diferencia...



Con este calibre lo ideal es tirar con un ramaje de 28-29g, por lo menos para mí, y totalmente descartado el magnum. De hecho el otro día tiré un par de veces con el magnum y pega muchísimo culatazo, llega a mermar el hombro después de varios tiros, y tampoco veo que haya necesidad... Digo 28-29g ya que he notado que es un gramaje que permite disparar muchos tiros, como ocurre en ocasiones en media veda por ejemplo, debido al retroceso reducido, y que aún así permite una buena agrupación en el tiro, sin irregularidades en la nube de plomos... A demás, en muchos foros, como es armas.es o El coto de caza he leído muchísimas veces que este es el gramaje perfecto para este calibre, aunque lo mejor es salir al campo y contrastarlo uno mismo, que para gustos colores...



En cuanto a la escopeta, cero problemas, característica que es buque insignia de las escopetas Beretta. Con un mantenimiento decente al terminar cada jornada de caza nos durará toda una vida me atrevería a decir.
Pues nada, esto es lo que suelo utilizar a la hora de ir a cazar, con leves cambios en la munición dependiendo de la especie que se cace claramente... Aunque soy de los que firmemente piensa que el calibre 20 es un calibre que se adapta de forma ideal a las especies cinegéticas de nuestra península (quizá sin tener en cuenta las acuáticas) 
¡Un saludo y buena caza!


jueves, 4 de agosto de 2016

Primeras impresiones del descaste 2016

Ayer fuimos por primera vez a cazar el conejo durante el periodo que nos habilita la comunidad de castilla la mancha. Este comienza el día 15 de Julio y dura hasta el 15 de Agosto, pero hasta el 1 de Agosto no se permite el uso de perros para la caza, por lo que hasta que no entra este mes no cazamos, pues el conejo sin perro es tontería...

La jornada se presentaba con muchísima ilusión, tanto por nuestra parte como por parte de los perros, pues llevábamos desde que acabó la general sin pegar un tiro. A la llegada de los invitados a la finca, a eso de las 9, salimos cada uno hacia una zona de la finca y yo haciendo dúo con mi tío y su setter inglés.

La jornada se presentaba dura, con mucho sol y ni una pizca de viento, chicharrera total la que nos iba a caer. Sin embargo, con la ayuda de las balsas de agua que hay a lo largo de la finca se hizo más ameno, sobre todo para los perros, que son los que trabajan de verdad. 



El descaste pasado fue nefasto. Para que os hagáis una idea, nos comprometimos a dar al pueblo 30 conejos para las fiestas, pues hacen unas paellas de arroz con conejo enormes para todo el pueblo, y al final tuvimos que salir a cazar "forzadamente" para poder llegar a los 30. Sin embargo, este descaste se presentaba mejor, había llovido más durante la general y el conejo había criado mejor, y así fue.

El balance final no lo se, pero teniendo en cuenta que fallamos más que una escopeta de feria y que fuimos al trozo de finca donde menos conejos hay (hay que dejar satisfechos a los invitados) cazamos 5 conejetes. Los demás se hicieron con 7-10 conejos por escopeta de media aproximadamente. Por lo que el conejo ha mejorado notablemente su población desde el pasado verano, aunque aún le queda para estar a niveles de hace 5-6 años... Sin embargo, me quedo con las muestras del setter de mi tío, el buen rato que pasamos, el arroz caldoso que hicimos después con todos los cazadores  y sobre todo la tertulia durante la comida ¡sobre caza como no!
No se si la semana que viene podré ir a cazar, pues tengo cosillas que hacer ¡pero si puedo ir intentaré hacer más fotos!
¡Un saludo y buena caza!

domingo, 31 de julio de 2016

Y ahora que entramos en descaste... ¿Dispersantes si o no?

Con la gran mayoría de las comunidades ya en periodo de descaste, toca hablar sobre cuál es la munición que utilizamos los cazadores en estas épocas. Uno de los cartuchos que he visto que se utilizan bastante son los dispersantes.

Los dispersantes son cartuchos que, como bien dice su nombre, presentan una mayor dispersión en el patrón de plomeo, es decir, la nube de plomos es mucho más grande. Su utilización es sobre todo para el pelo (conejo y liebre) ya que en muchas ocasiones, mientras cazamos estas especies, tenemos que tirar a tenazón en vez de apuntar, pues en monte cerrado suele ser casi imposible apuntar. Es aquí donde los dispersantes ofrecen su mayor potencial pues hay más posibilidades de abatir la pieza a la cual hemos apuntado sin mucha precisión. Ahora bien ¿Son los dispersantes de verdad necesarios? ¿Cuáles son sus virtudes e inconvenientes?


Las virtudes ya las he comentado, y es que tenemos más posibilidades de abatir una pieza cuando disparamos al bulto, como ocurre en la caza del conejo. Sin embargo, y pongo ya de manifiesta mi opinión, no soy muy afin a los dispersantes, os comentaré ahora por qué.

En primer lugar, al ser la nube de plomos tan extensa, hay muchas más posibilidades de que algún plomo toque al perro, pues cuando cazamos al conejo el perro al salir tras él puede llegar a apretar mucho al pequeño lagomorfo e incluso llegar a atraparlo. Si utilizando un cartucho normal, con un choque normal, ya debemos de tener mucha precaución, imaginaos con un dispersante... Según mi punto de vista, nunca hemos de poner en peligro al perro, nunca, y con este tipo de cartuchos hay que tener muchísimo cuidado con eso. Es verdad que a lo mejor conseguiremos abatir mas piezas, pero prefiero a mi perro sano y salvo, o por lo menos prevenir situaciones de peligro para él que una gran percha de conejos.



Otro aspecto es que con esta munición también podemos llegar a plomear a alguien más fácilmente, bien por rebote de plomos o por su gran abertura, pues nos confiamos y tiramos donde no tenemos que tirar.

Por último, también cabe decir que, en mi opinión, no es necesario abrir tanto el tiro para poder abatir conejos, por muy cerrado que sea el monte. Lo bonito de la caza es la dificultad que nos pone el animal para poder abatirlo, así como lo deportivo, pues el escape es la única oportunidad del conejo para poder salirse con la suya, y con este tipo de cartuchos desequilibramos la balanza entre el cazador y el conejo tremendamente. Es solo una opinión, pero creo que con los cartuchos y choques normales podemos abatir perfectamente conejos y liebre en montes cerrados, con sus dificultades pero así es la caza.

Si tenéis una opinión diferente que queráis comentar o algún aspecto que añadir a la entrada no dudéis en comentar ¡Un saludo y que tengáis una buena época de descaste!


jueves, 28 de julio de 2016

Cuando las ideas se quedan en eso, en ideas

No se si os ha pasado, cazadores, que cuando no podéis hacer lo que os gusta, lo que queréis, no paráis de pensar en el momento de ser libres, de salir ahí fuera y hacer lo que quieras. Esto me ha pasado a mi con la caza últimamente.

Los exámenes te agotan, te dejan exhausto, y una vez los terminas, y si todo ha ido bien, lo único que quieres es descansar. Durante la época de exámenes, donde estaba absolutamente todo el día metido en la biblioteca, una de mis pocas liberaciones era la caza, veía videos, leía, escribía... me pasaba todo el día pensando en el día de terminar de estudiar y salir al campo.

Sin embargo, una vez terminados, y ya confirmado que no tengo que recuperar nada, me he acomodado. Aquellas aventuras que ideaba en mi mente se han quedado ahí, en mi mente. Puedo llegar a pensar, o a ponerme la excusa, de que ahora no se puede cazar, y que por ello es normal que no lea, que no escriba o que no me informe sobre el desarrollo de la caza en la actualidad, pero no. La caza no se practica sólo durante el periodo hábil, incluso me atrevería a decir que es más importante la labor de la caza durante los periodos de veda, pues es ahí cuando el único que se preocupa de los animales es el cazador o la cazadora.

Ahora, a 1 semana de que se pueda cazar el conejo con perro en la provincia de Albacete, vuelvo a la caza. No me gusta esto de acudir a la caza solo cuando se caza, pues denota falta de interés, pero necesitaba un pequeño periodo de relax, de estar con mis amigos, de salir de fiesta, de viajar un poco... No he hecho lo correcto, pero creo que ha sido lo mejor. A partir de ahora volveré con todos los miniproyectos que tenía en mente para el blog y demás...

Supongo que a alguno de los que hayan leído esta entrada también le habrá pasado lo mismo. Periodos donde te olvidas casi por completo de aquello que te gusta. Quizá sea porque ninguno de mis amigos es cazador, y resulta complicado conocer a gente de mi quinta que tenga la misma pasión que yo, viajar y hablar de caza...

Lo único que se es que volvemos a la carga con el blog, pero sobre todo con la caza. Intentaré escribir bien, documentarme bien y sobre todo, pasarlo bien.

¡Un saludo y buena caza! ¡Estamos ahí!

martes, 21 de junio de 2016

Cómo cuidar nuestros perros en verano

Nunca me cansaré de decirlo, nuestros perros lo son todo, pues sin ellos no somos nada. Muchas veces no valoramos el enorme esfuerzo que hacen nuestros perros cuando estamos cazando y creo que se merecen todos los cuidados del mundo. Por ello, hoy voy a escribir sobre qué podemos hacer para cuidar nuestros perros durante esas largas y calurosas jornadas de caza en verano, sobre todo en el descaste, aunque también cuando vamos a las codornices ya en la media veda.

1. Agua

Personalmente, siempre suelo llevar botellines en el chaleco en mis jornadas de verano, dos para mi y alguno para los perros. En mi caso, muchas veces no es necesario puesto que cada 300m o por ahí hay un bebedero tipo charca, donde los perros pueden meterse, bañarse y beber. Sin embargo, el agua para nuestros perros en verano es elemental, pues se pasan el día corriendo a más de 35ºC y sí, puede ser que hayan bebederos, pero nunca viene de más llevar un par de botellines de sobra para ellos... Creo que el llevar agua para los perros es algo que cualquier cazador debe hacer, pero sobre todo en verano.




2. Para los perros de pelo largo

Por ejemplo los setter. Lo idea sería cortarles el pelo algo más de lo normal para que así vayan lo más fresco posible, pues el pelaje que tienen no es para nada el ideal para verano. Además de evitarles un buen sofocón, con ello conseguiremos que no se les enganchen ramas secas que en verano son tan comunes, pinchos de cardos etc.

3. Jornada terminada, piscina asegurada

Siempre que volvemos de cazar, lo ideal, o por lo menos es lo que hago yo, es pegarles un buen chapuzón con una manguera para bajar la temperatura corporal de estos y que se hidraten bien. Es increíble la cara de placer que ponen cuando los bañas después de una dura jornada de caza tras los conejos. Además, esta ducha les viene genial para poder recuperar y descansar, igual que nosotros cuando terminamos de cazar y nos duchamos, que nos entra una morriña y un sueño...



4. Hay que descansar

Esto lo conozco de primera mano, pues a parte de cazador soy triatleta, y los entrenamientos no se asimilan igual de bien en verano que en invierno. Además, en verano se hacen muchísimo más duros puesto que le añadimos el factor calor. Por lo tanto, no tenemos que sobrecargar a nuestros perros, hay que dejarlos descansar y asegurarnos de que descansan bien, de que beben y comen, pues hay que estar fuerte para aguantar las jornadas de verano. Otra cosa, no podemos salir día sí y día también, hay que pensar que el cazador no hace el mismo esfuerzo que el perro, por lo que nosotros seguramente estemos más frescos al día siguiente y con ganas de salir, pero en esto de la caza con perro el que determina si se caza o no no somos nosotros, sino el perro.



Otro elemento a destacar es que no podemos hacer las mismas horas en verano que en invierno, pues a 35-40ºC no podemos hacer jornadas kilométricas como las que hacemos detrás de las perdices, ni estar desde las 9 hasta dios sabe cuando cazando, pues en verano los esfuerzos se acusan mucho más. Por ello, lo que tenemos que hacer es ir parando de vez en cuando, descansar bajo una encina o un pino, dar de beber a los perros, que se asienten bajo la sombra, y después seguir. Esto será mejor para todos, tanto para el cazador como para el perro. Si descansamos podremos seguir cazando y de forma mucho más agradable.

5. Que descansen lo mejor posible


Por último, no nos tenemos que descuidar cuando o hayamos terminado nuestra jornada, pues tenemos que asegurarnos de que estos duermen lo mejor posible. Lo ideal es tenerlos en una perrera bien fresquita, sin utilizar materiales que hagan efecto horno y donde corra el aire. Sobre todo, las perreras tienen que ser amplias, para que no se concentre el calor y que no se agobien.


En mi caso, no he podido encontrar una foto de la perrera donde tengo los perros, pero es un espacio mucho más amplio que el de la foto, de unos 8x4m, individual, donde los perros tienen mucho espacio y después una zona de cobijo como la de la foto (por eso la he puesto). Para mi gusto es ideal, pues tienen espacio libre para hacer lo que quiera. Con esto garantizaremos que nuestros perros duermen bien y descansan después de una dura jornada de caza, como ellos se merecen.


¡Pues eso es todo! Seguramente cada uno tenga sus trucos para cuidar a los perros en verano, yo he querido plasmar lo que yo suelo hacer. Espero seguir con un buen ritmo de entradas en el blog tras el patrón por los exámenes. Este verano va a ser muy entretenido con alguna que otra espera, con el descaste y con la media veda ¡Un saludo cazadores! ¡No queda nada!

jueves, 2 de junio de 2016

¡Todos a una!

Me encantan las redes sociales, te dan la oportunidad de aprender, de conocer a gente y de compartir opiniones... Sin embargo, con la caza, las redes sociales han ido más allá, pues gracias a cazadores twitteros se pudo llevar a cabo una reunión con uno de los altos cargos políticos de la comunidad de Madrid, entre muchas otras cosas. Pero no os quería hablar de eso, sino de las dos propuestas que esta semana han cobrado fuerza.

La primera de ellas, es sobre la manifestación que se va a llevar a cabo el 5 de Junio en Madrid. No estoy muy bien informado de cómo surgió realmente, pero creo que fue gracias a una serie de propuestas por parte de organizaciones, cazadores y pescadores anónimos y demás colectivos afines al mundo rural que se hizo vía redes sociales. Increíble la verdad.



Yo, pese a haber investigado el cómo poder ir de la manera más rápida, sin perder mucho tiempo y demás, no podré asistir, pues comienzo los exámenes finales el 8 de Junio y tengo que estar totalmente centrado pues como suspenda alguna voy a las recuperaciones de Septiembre y no podría disfrutar de la Media veda como solo ella se merece, así como el descaste. El caso es que solo os querría pedir una cosa, asistentes. Sabemos que los medios de comunicación de hoy en día son muy duros con nosotros, a la mínima nos dan por donde puedan, así que lo mejor sería dar la mejor imagen posible, una imagen de unidad, de compromiso con el medio natural, y nunca agresiva y provocativa. Lo digo por que creo que hay una manifestación de ecologistas que también se celebra y ya sabemos como son estos, que de pacíficos poco. Así que eso sería lo mejor, que ellos mismos se delaten ¡buen rollo y unidad entre todos los colectivos del mundo rural!

La otra propuesta, salida también de las redes sociales, es la del #Lacazatambiénvota. Señores, con los días que corren, uno sabe qué partidos apoyan a la caza y al mundo rural y cuales no. Lo que importa de esta movilización es que tenemos que conseguir que los partidos políticos también nos tengan en cuenta como un numerosísimo colectivo de la sociedad, y que se den cuenta de que no somos un grupo aislado, que nos presten atención, pero no lo digo por nosotros, sino por el bien del medio natural y rural en España, medio que tan gravemente se está dañando en los últimos años. Así que ya sabéis cazadores ¡la caza está en juego el 26J!


Por último, deciros que el otro día se publicó mi primer artículo en la web de caza y pesca Jornadas de caza y pesca titulado "El monte ya no es lo que era". Si queréis, pasaos, pues lo hice con mucho cariño y creo que lo mejor que pude, así que espero que os guste. Os dejo el link aquí abajo:


¡Un saludo!

PD: Si no estoy muy activo estas dos semanas perdonadme, pues voy a estar muy liado estudiando. ¡Volveré con muchas ganas en terminar!

lunes, 30 de mayo de 2016

La ropa ideal para las jornadas de descaste

Como ya sabréis, el descaste está a la vuelta de la esquina. Muchas veces, cuando se comenta esta época, se habla más de cartuchos, de armas o de los perros. Sin embargo, hoy me gustaría hablar de algo importantísimo para pasar jornadas lo más agradables posibles: la ropa.



En Albacete, donde está el coto de mi abuelo, solemos cazar ya bastante entrada la mañana, sobre las 11, pues es cuando el calor empieza a apretar y los conejos estarán en las esparteras y en el monte refugiados, en vez de comiendo entre los olivares o en los bancales. Lo que ocurre aquí es que el calor a estas horas es tremendo, superando los 35º casi siempre, entonces, igual que cuando hace frío tenemos que llevar una ropa adecuada, cuando hace mucho calor también y, tenemos que saber elegir qué llevar pues lo que nos sobre va a ser un tremendo lastre.




1. Gorra

En mi caso, yo siempre llevo gorra cuando salgo a cazar, no me preguntéis por qué pero es así, tanto en invierno como en verano. Sin embargo, en verano es casi obligatorio pues si vamos a estar varias horas al sol lo último que queremos es que nos dé una insolación, cosa muy fácil que ocurra. Si no es una gorra, un sombrero también sería perfecto pues son bastante frescos y tapan muy bien la zona de la nuca y la cara, que son las partes más expuestas. En mi caso, llevo una gorra que me regaló mi padre de cuando se fue a Méjico a cazar a la finca de un amigo y no la cambio, muchas jornadas lleva esa gorra a sus espaldas.




2. Gafas

Aunque también debería de ser casi obligatorio cuando se sale a cazar, en verano más pues, a parte de que los rayos UV nos dañan los ojos, la tremenda cantidad de luz que hay en estas horas, a veces, nos dificulta ver, y más si vamos con el sol de frente. En mi caso, suelo cambiar las gafas con las que salgo, tengo unas de ciclismo que me van muy bien (oakley radarlock), otras oakley más playeras y unas ray-ban warfare. Lo importante es que cubran bien los ojos, para que ante el posible rebote de un perdigón estemos bien protegidos, y que tengan buenas lentes para así proteger nuestros ojos y poder ver con claridad. Estas son las warfare:




3. Pantalones


La verdad es que, en mi caso, siempre salgo a cazar con pantalones largos pues te evitas muchos roces y heridas al pasar por los matorrales y demás. El caso es, que en verano no podemos llevar el mismo pantalón que en invierno, pues o bien nos torraríamos en verano o nos helaríamos en invierno. En mi caso, llevo unos pantalones de senderismo de verano que compré en decatlón y la verdad que me van genial, quizá me pincho un poco más cuando paso por en medio de los matorrales, pero no es nada que no se pueda aguantar. Además, lo bueno de estos pantalones es que tienen una cremallera en la parte superior de la rodilla y puedes utilizarlos como pantalones cortos, punto a favor pues cuando no estas cazando es mejor llevar pantalones cortos, si no te vas a meter por el monte claro...



4. Camisetas


Aquí, aunque no lo parezca, hay mucha miga. Podemos utilizar camisetas de algodón, las típicas, o camisetas técnicas que transpiran y son bastante más fresquitas. Sin embargo, con las técnicas hay un gran inconveniente pues poseen microagujeros por donde pasa el aire a modo de refrigerador, pero por estos agujeros también pasan pinchos y demás elementos que nos pueden hacer la cacería bastante incómoda. Además, son muy finas, por lo que nos pincharemos bastante si vamos por en medio de los matorrales, como es el caso del descaste. Yo solo las suelo utilizar para la media veda. Para los puestos de torcaces y tórtolas van genial. En mi caso suelo utilizar las típicas camisetas Solognac que venden en decatlón en pacos de 3 colores y me van genial. En la primera foto podemos ver las solognac, y en la segunda las técnicas. No se aprecia mucha diferencia en foto, pero cuando las tocas si.




5. Calzado

El calzado también es importantísimo ya que no podemos llevar el mismo calzado en verano que en invierno. El calzado de invierno debe de ser impermeable, duro, calentito... Sin embargo, el de verano debe de ser todo lo contrario: más flexible, que transpire... En mi caso, utilizo unas zapatillas/deportivos de montaña que son súper cómodas, las salomon XT wings 3. No son unas botas especializadas para la caza, pero creo que es lo más cómodo que te puedes echar a los pies durante las jornadas de verano y por eso, no las cambio por nada del mundo. Ya para invierno sí que hay que coger material especializado, yo llevo las Chiruca Pointer...



6. ¿Chaleco o canana?

En mi caso, siempre suelo utilizar chaleco por una sencilla razón. En el chaleco puedo llevar botellines de agua, tanto para mi como para los perros, aunque ellos se lo pasan mejor en los bebederos que hay por todo el coto. Sin embargo, en la canana no podemos poner los botellines y nos va a tocar sufrir bastante. Quizás el chaleco sea mas caluroso, quizás no, seguro, pero muchas veces se hace esencial puesto que ahí pones tu documentación, los botellines y otros objetos que no podrías poner en la canana. Sin embargo, si preferís canana, escoged una donde podáis colgar los conejos, porque sino buena la hemos hecho... En mi caso, tengo el Hart Ontario, quizás no sea el más fresquito, pero es el único que tengo y de momento me va bien. Es amplio y tiene mucho espacio para la munición. Hay otros chalecos más específicos para verano, como el Hart Xeraco, que está hecho de rejilla como los chalecos de tiro. A mi no me gustan mucho porque se te quedan enganchados en los matorrales...

















Bueno, espero que os haya servido de ayuda y que no lo paséis demasiado mal este verano durante las jornadas de descaste, el cual esperemos que vaya bien.

¡Un saludo y buena caza!

domingo, 29 de mayo de 2016

La sincera opinión de un cazador

Muchas veces los cazadores decimos que somos amantes de los animales, de la naturaleza y de todo lo que tiene que ver con ella. En ocasiones, pongo muy en duda que algunos sean amantes de los primero que he dicho...

Alguna vez lo he comentado en twitter pero bueno, no soy taurino, no me gustan algunos de los festejos que se hacen en España en los que se involucran a toros. Creo, que a un buen cazador, como buen amante de los animales que es, no le pueden gustar los festejos a los que me refiero. Me explico.

Muchas veces decimos que al animal se debe de abatir de forma respetuosa, limpiamente y de forma deportiva, es decir, que el sufrimiento del animal sea el mínimo, la muerte rápida y no tener  NUNCA ventaja sobre el animal, cosa que en la caza se respeta por encima de todo. Aquí es donde digo yo ¿en las corridas no se violan todos esos principio y valores? Al toro se le mata con mucho sufrimiento, de forma lenta seguramente y, por último, el toro tiene muy pocas posibilidades de salir victorioso de ese duelo. Entonces ¿Cómo puede ser que haya cazadores que lo disfruten?

Se que es una tradición nacional, que muchos lo consideran arte, que da muchísimos puestos de trabajo, que sin la tauromaquia seguramente el toro de lidia se extinguiría... por eso no critico la tauromaquia, ni mucho menos. A mi no me gustan las corridas de toros y no voy, y respeto la elección de cada uno de asistir, pues sin los taurinos seguramente no habría toros. Lo que critico es que a los cazadores les guste la tauromaquia, que asistan. Señores, se nos caen TODOS nuestros argumentos cada vez que un cazador se declara fan del arte taurino. Veo muy normal que los animalistas nos tengan en el punto de mira por ser frecuente que muchos cazadores vayan a las corridas, lo entiendo perfectamente desde el punto de vista de un animalista.

Como he dicho, respeto tremendamente a todas las personas que van a los festejos taurinos pues ¿Quién soy yo para decirle a alguien que no puede ir? Lo que pasa es que creo que algunos cazadores muestran más respeto por algunos animales que por otros, y según mi punto de vista eso no puede ser así, y menos siendo cazador.

PD: Espero que nadie se haya sentido ofendido, pues no es esa mi intención. Si es así, podéis decírmelo y borro la entrada, sin problema alguno. Lo último que quiero es ofender en este espacio a cualquier persona, y más aún con todos los apoyos y buenos comentarios que me han llegado sobre el blog. 

¡Un saludo!


jueves, 26 de mayo de 2016

¿El examen de armas es demasiado fácil?

El otro día me puse a leer en un foro de armas y caza y leí un tema muy interesante acerca del examen de armas aquí en España. En él comentaban que el examen de armas no tenía complicación alguna y que cualquiera se lo puede sacar a la primera ¿No es un poco raro que cualquiera pueda sacarse un permiso para algo tan serio como un arma, ya sea de caza, de tiro o de lo que sea, y a la primera, sin haber tenido contacto con las armas más allá de cuando le dijiste a tu amigo o familiar de quedar para que te enseñase a montar, desmontar y carga el arma? En mi opinión algo se está haciendo mal.

Os voy a poner mi caso, porque así sé que todo lo que os cuento es totalmente verdad. Yo me saqué el permiso de armas en Febrero de 2014, cuando tenía 16 años. Por aquel entonces, durante esas fechas tenía exámenes del instituto y me fue imposible estudiar para el examen teórico de armas. Lo que ocurrió es que me planté el Domingo  a media tarde (el examen era el Lunes)  sin haber abierto el libro, pues se me olvidó por completo que la día siguiente tenía el examen. Entonces lo que hice fue leerme el libro de PREGUNTAS sobre el examen y puse énfasis en aquellos temas que no controlaba tanto, como son las multas, infracciones y demás.



Por suerte, yo ya llevaba teniendo contacto con las armas desde hace muchos años y me fue muy fácil aprobarlo. Sin embargo, que sepa de armas no es motivo para que en apenas una tarde me pueda estudiar el temario, si se puede considerar a eso temario, ya que son preguntas que te van a salir en el examen lo que te estudias realmente.

El caso es ¿deberíamos de hacer un poco más difícil el examen? No digo que lo pongan igual de difícil que el de coche o el de barcos (PER) pero si un poco más. No puede ser que alguien se saque el examen en una tarde como me pasó, y no lo digo por mi, lo digo , sobre todo, por gente que no ha tenido tanto contacto con las armas pero que en el examen, al ser fácil, pasan como aptos sin tener toda la experiencia que creo que alguien debe de tener antes de tener el permiso...

Sin embargo, como no me gusta criticar sin aportar después cosas a mejorar, he aquí una serie de aspectos que creo que se podrían mejorar:


  • Más horas prácticas: Se podría hacer como en el examen de barco, donde son obligatorias una serie de horas en el mar, con el profesor, haciendo maniobras con el barco y demás. En este caso lo que sería lógico es asistir a una serie de clases prácticas en campos de tiro, no muchas horas, sino las suficientes para entender bien el funcionamiento del arma.
  • No estudiar a base de preguntas: Esta es una de las cosas que me impactaron, pues tu te puedes empollar las preguntas que hay en el libro de apuntes sin entenderlas y aprobar de sobra, sin ningún fallo. Lo suyo sería establecer un libro de apuntes con texto, explicaciones y demás, y que en el examen se pregunten cosas relacionadas con dicho libro.
  • En el caso de los cazadores, creo que sería oportuno establecer unos temas accesorios donde se traten y se estudien cuáles son las especies cinegéticas, las que no, un poco de legislación relacionada con el mundo cinético y demás...


Evidentemente, no soy ningún experto en todo el temario del examen, pero si creo que se podría mejorar y muchísimo para así "asegurarnos" de que aquel que sale apto del examen es apto de verdad. Se trata de una propuesta humilde, quizá no todo lo que haya dicho pueda ser aplicable del todo, pero bueno, de lo que se trata es de mejorarlo. Espero que este artículo llegue a gente con relevancia en el mundo de las armas en España y que alguien esté de acuerdo conmigo.

Por último, me gustaría decir que voy a tener el gran privilegio de colaborar en una página web sobre caza, pesca y naturaleza. Esta página es jornadas de caza y pesca , la verdad es que me hizo mucha ilusión el poder colaborar con gente tan interesada e implicada en el mundo de la caza y la pesca, dos de mis aficiones, espero que sea el comienzo de algo bonito. He puesto el enlace en el apartado de enlaces de interés, por si queréis echarle un vistazo y de vez en cuando leer sobre nuestras aficiones. Así que, agradecer a su fundador el ponerse en contacto conmigo y darme esta oportunidad. 

¡Un saludo!

domingo, 22 de mayo de 2016

El negocio de la caza

Como en toda actividad, deporte, hobbie(llámalo como quieras) que se preste, siempre hay empresarios y emprendedores que intentan generar negocios en torno a dichas actividades. Esto es totalmente legítimo, e incluso esencial, pues que, por ejemplo la caza, genere dinero es algo muy positivo para las áreas cinegéticas, pues se podrá invertir dinero en estos cotos para así mejorar las condiciones del monte, e incluso para los pueblos cercanos, pues son muy comunes los desayunos pre-cacería en la cafetería del pueblo y demás... Cómo he dicho, esto es totalmente legítimo y positivo para el mundo cinegético. Ahora bien, ya no es tan legítimo ni tan bueno, sobre todo para el monte, cuando se sobre explota la actividad cinegética, cuando el control no es suficientemente exhaustivo o cuando no hay una legislación clara entorno al negocio.

Durante los último años he notado un enorme ascenso en la cantidad de "cacerías" que se ofertan, donde se asegura el abatir una enorme percha, o por lo menos tener la oportunidad de tirar mucho. Os hablo, en su mayoría, de la caza menor, y en especial de los ojeos de perdiz.



Son innumerables los ojeos de "perdiz"que se oferta al cazador español durante la temporada, y muchos de ellos por precios desorbitados. Sin embargo lo del precio no me importa, lo que sí me importa es que se "manche" de perdiz de granja el monte. 

Los cazadores siempre nos quejamos de que hay que garantizar una buena genética en nuestras especies, que no hayan cruces con animales de granja, como ocurre con el cerdolí (cruce de jabalí y cerdo vietnamita) en el levante valenciano. Sin embargo, acabamos (hablando como colectivo cazador en general) acudiendo a ojeos donde se sueltan miles de perdices de granja hacia nosotros para abatirlas. 

Si queremos cazar perdices, tenemos que esperar y ponerle mucho empeño(y dinero) en nuestro coto para que así críe bien la perdiz salvaje. Hay que protegerla, y no desesperarnos por que no podamos tirarlas por falta de abundancia. Muchas veces dejamos nuestro corazón cazador y sacamos nuestro corazón "escopetero". La solución no es ir a la desesperada a ojeos donde se tiran 40 perdices de granja por puesto. Si no hay, no se tira, es lo más lógico del mundo.

Ahora bien, como ocurre con los ojeos, también ocurre con la caza del conejo, donde se sueltan conejos de granja en cotos para aumentar el número de animales, en la caza mayor, aunque en menor medida...



El caso es que creo que este tipo de negocios se deberían de controlar más. No puede ser que podamos soltar 500 perdices de granja así porque si. Claro, muchas veces la gente que organiza este tipo de cacerías son empresarios, y no cazadores, piensan en el dinero en vez de en el campo.

El negocio en la caza tiene cosas buenas y cosas malas, sin embargo, creo que se podrían eliminar un montón de cosas malas si nos interesásemos más por lo verdaderamente importante, que es preservar el monte, el carácter natural de los animales y garantizar el equilibrio. Espero que algún lector esté de acuerdo con mi visión ¡Un saludo!

miércoles, 18 de mayo de 2016

La primera pieza de un cazador

Para todo hay una primera vez. Pero para un cazador, uno de los días más importantes, por lo menos para mí sí que lo fue, fue el día en que abatí mi primera pieza. Manteniendo las distancias, es como el día en el que te casas, el día en que das el primer paso para convertirte en cazador, pues la palabra "cazador" tiene muchas más cosas detrás que el mero hecho de abatir una pieza. Os voy a contar como fue "mi primera vez".

Yo tenía 9 años creo, la verdad es que fue un grave error mío el no guardar la fecha exacta, pero bueno. Mi abuelo me dijo que si quería salir a ver si abatíamos una perdiz. Para mi abuelo la perdiz es el pájaro perfecto, es fuerte como un roble, estética como una modelo e inteligente como un premio nobel. La combinación perfecta para el animal perfecto. Os digo esto porque mi abuelo no quería que abatiese un conejo, por ejemplo, pues en su coto abundan muchísimo y no es un animal tan "atractivo", por así decirlo. Él quería que abatiese un animal difícil, que la cosa no fuese salir y al primer día venir con un manojo de conejos, que me esforzará, y así fue. 

El caso es que lo intentamos de muchas maneras, haciendo aguardos en los pinares, andando entre los olivares... pero no obtuvimos nada. Cabe decir que sí que tiré, pero hay que tener en cuenta que estaba utilizando una pequeña paralela del 410 que me regaló mi abuelo, primero en calibre normal y después utilizando cartuchos magnum. Tenía un poco de miedo de que esos cartuchos me pegasen mucho retroceso, pues yo tenía 9 años y era bajito, tampoco había tirado mucho en tiempos pasados, más que las de perdigones...



Finalmente, tras dos días saliendo, a la tercera, nunca mejor dicho, fue la vencida. La verdad es que fue de casualidad, íbamos con el antiguo pick-up del guarda y vimos cómo un bando de perdices se metía en el monte, por lo que paramos el coche y bajamos. Yo entonces había ido a muchas cacerías con mi abuelo y sabía cómo actuar maás o menos, lo que no sabía era cómo llevar yo las riendas de la marcha, de cómo seguir a estos bellos pájaros, ya que yo siempre seguía a mi abuelo. Era un pequeño grupo de 6/7 perdices, e íbamos el guarda detrás mía y yo delante, a un ritmo rapidito. El guarda me decía "sigue sigue que las tenemos delante" pues yo no veía nada con las esparteras por en medio. El guarda era mis ojos.

Seguimos andando hasta que el guarda me dijo que las teníamos cerca, que me preparase porque en cualquier momento iban a volar, y que apuntase a la que yo viese que era la más factible. Seguimos andando, yo tenso, con el corazón a mil y de repente volaron todas a la vez, cuchicheando y haciendo el tremendo ruido que hacen las perdices al romper. Había una que se quedó retrasada y a esa la tiré. ¡Y LE DÍ! Sin embargo hubo que correr porque con la escopeta pequeña no la abatí del todo, por lo que el guarda corrió y la cogió ¡Yo no me lo podía creer! Ni yo ni el guarda, que me felicitó porque siendo de la edad que era y teniendo la escopetilla que tenía era complicado abatir una perdiz de esa manera, al salto, "como los mayores" pensé yo. Llegamos a la casa y le enseñe la perdiz a mi abuelo, que me felicitó, me dio un abrazo y me dijo "te voy a enseñar a destriparla y esta noche ayudas a la abuelita a hacerla para cenar, como los auténticos cazadores".

Como veis, recuerdo ese día(excepto la fecha) como si fuese ayer, fue uno de los días más felices de niño. Para alguien así es especial, pues llevas asistiendo a las cacerías desde pequeño, observando y aprendiendo de cada persona, viendo cómo trabajan los perros, y de repente te ves tú ahí, como los mayores, fue muy especial.

miércoles, 11 de mayo de 2016

El lobo y su problemática

Últimamente está saliendo mucho en las redes sociales y en el mundo natural el tema del lobo, pues sus poblaciones están aumentando y hay discrepancias entre diferentes sectores de la sociedad en cuanto a cómo controlar a esta especie, o de si llevar a cabo control alguno.

El principal problema que supone la elevada presencia del lobo es el hecho de que, a los ganaderos, los lobos les hacen mucho daño pues son muchas las noticias que nos llegan a todos de ataques de lobos a sus reses, provocando autenticas sangrías, como es de esperar en un animal depredador como el lobo, no nos deberíamos de sorprender.



Ahora bien... Lobo¿Caza sí o caza no? Ahí está la polémica. Por una parte tenemos al sector ganadero, que está totalmente en contra de la expansión del lobo, pues provocaría numerosísimos ataques al ganado y, como es lógico, cuanto más se controle al Lobo más protegidas estarán sus reses. Sin embargo, para mi asombro, hay cazadores que también están en contra de la expansión del lobo, argumentando lo mismo que los ganaderos...

¿Señores estamos locos? ¿Cómo se puede estar en contra de la expansión de un animal tan bello, tan característico de nuestros montes, de nuestra península, como es el Lobo? ¿Se nos han olvidado los documentales de Felix Rodriguez De La Fuente? ¿Queremos volver a los tiempos donde el lobo estaba casi extinto en nuestros montes? ¿Y lo bonito que sería ver camadas de Lobo en nuestras fincas?

Me quedé atónito ante la postura de algunos cazadores. Evidentemente, estoy a favor de que se lleve un control sobre la especie en zonas donde abunden mucho y donde lleven a cabo problemas con los ganaderos, pero creo que esa no es nuestra guerra. Al ser un animal tan escaso en las zonas media y sur de la península, creo que no le vendría nada mal a la especie el hecho de que se capturasen ejemplares y se trasladasen a sierras como Sierra Morena, o la Sierra de la Culebra, donde está presente, pero de forma muy escasa. Sin embargo, entiendo que se cacen un número determinado de ejemplares para su control.


Ahora bien, lo que no me parece del todo bien es que el lobo se considere ejemplar cinegético como el jabalí, es decir, que se pueda cazar en monterías por ejemplo, no me parecería del todo correcto, en esperas o en recechos si, pues se puede seleccionar que animal se va a abatir y con ello el control sería mucho más efectivo. Es decir, no podemos tolerar las cacerías donde se matan 5 o 6 ejemplares por batida, no es ético ni bueno para el medio, pues al final volveremos a tiempos pasados, donde el lobo era escaso. Yo no soy propietario de finca de caza, pero para mi sería un orgullo que hubiesen lobos en mi finca(en su justa medida claro está) y sería muy bonito para mi.



El lobo es un animal que hemos de cuidar mucho pues es un estandarte de la naturaleza en nuestros montes, y los cazadores tenemos que apoyar su expansión, que no su sobre población en ciertas zonas, he ahí la diferencia entre un cazador y un escopetero/tirador.

¡Un saludo!

viernes, 6 de mayo de 2016

¿Se abusó entonces?

Todos conocemos la frase "tiempos pasados fueron mejores", frase que en el ámbito de la caza puede ser que sea cierto de verdad. Siempre hemos oído historias y anécdotas de nuestros abuelos o de compañeros de caza más veteranos sobre las enormes perchas que se hacían hace 30 o 40 años, perchas que a día de hoy son muy complicadas, pues seguramente hoy hay menos caza. Ahora bien ¿puede ser que estas enormes perchas hayan derivado en la escasez en algunas zonas de algunas especies como es la perdiz roja?

Evidentemente no soy quien para responder a esta pregunta, pues ni sé en qué medida se cazó ni las poblaciones de especies durante esa época. Ahora bien, no me sorprendería que, en cierta medida, se abusase de la abundancia de especies y que hoy en día estemos sufriendo las consecuencias de esas perchas desmesuradas.



Ahora bien, creo que la caza, hoy en día, está tomando un mejor rumbo, los cazadores estamos más concienciados sobre el hecho de que no podemos salir al monte y cazar 30 perdices por escopeta, aunque se tenga la oportunidad(siempre que no sea un ojeo con suelta claro...), pues no estaríamos haciendo ningún bien ni al campo ni a la especie. 

Evidentemente, hace 30 o 40 años todo era diferente, eran otros tiempos, no había tanta ciencia y sí que había mucha caza, por lo que la gente cazaba sin ton ni son sin tener en cuenta consecuencias. Además, para mucha gente la caza era su único medio para sacar un jornal decente y poder comer, por lo que la gente aprovechaba, hay que entender esto también.

Sin embargo, hoy en día  estamos tomando, según mi punto de vista, el rumbo correcto, pues ahora existen cupos, existe un mayor control sobre el cazador, aunque en muchas ocasiones este control sea excesivo y desmesurado. Pero lo más importante, como he dicho, es que la mentalidad del cazador ha cambiado mucho. El cazador ya se olvida de los números y se preocupa de pasar un buen rato, de cuidar aún más la naturaleza, y se deja de perchas, aunque claro está que si en un coto abunda una especie podremos hacer buenas tiradas, pero hablo en general.

miércoles, 4 de mayo de 2016

La caza... ¿Un deporte?

Últimamente, por twitter, foros y demás redes sociales, estoy leyendo mucho el debate de si la caza es un deporte o no. Yo tengo clara mi opinión, y voy a dar mis razones, ahora esto no quiere decir que no puedan haber otras opiniones, todo depende de la persona que juzgue este tema.

Para mi, la caza es claramente un hobby, una actividad o un arte en cierta manera, pero no un deporte. Es verdad que durante la actividad cinegética hacemos deporte, pues andar quilómetros y quilómetros por el monte, con escopeta y mochila a cuestas, durante horas es deporte, sino apaga y vámonos. Ahora bien, cuando nosotros salimos a cazar, no salimos con la motivación de hacer deporte, es decir, cuando uno se quiere poner en forma no sale a cazar. La caza es algo que va dentro, te tiene que gustar, y por eso la llevamos a cabo, por que nos gusta, por que no hay nada mejor que pasar un buen día en el monte con buena gente, buenos perros y buen ambiente. Por ello, la caza es una actividad o hobby donde, de forma indirecta, hacemos deporte. Pero la caza no es puramente un deporte.



Por ejemplo, en un deporte gana el que más rápido llega desde A hasta B, el que más goles marca o el que menos tiempo tarda en llegar de un punto a otro, en la caza no es así, la caza no funciona con datos, no hay ganador, la caza va sobre sensaciones, sobre experiencias, no gana nadie, hay gente que disfruta más o menos, pero no hay una clasificación final, no hay campeones, solo gente que le gusta el campo y quieren vivirlo a través de la caza.

Supongo que también habrá gente que salga de vez en cuando a cazar para así hacer deporte y pasar un buen rato, pero bueno, hay cazadores de todos los tipos, pues para gustos, colores. Pero en mi opinión, el verdadero cazador, el que hace esto por pasión, por que le encanta el campo, porque le encanta la naturaleza, nunca lo hace por hacer deporte o por estar sano, para eso lo que hacemos es salir a correr por nuestro coto o por el monte(como hago yo), al que le gusta la caza de verdad para él la caza es una actividad, de las más nobles y de las más apasionantes que hay.



Por lo tanto, según mi punto de vista, la caza no es un deporte, es una actividad que desarrollamos con el objetivo de pasar un buen rato. Es verdad que con la caza hacemos deporte, pues nos tenemos que mover siguiendo los pasos de los animales que habitan nuestros montes, pero no es un deporte como tal ¡Espero que compartáis mi opinión!

¡Un saludo!

lunes, 2 de mayo de 2016

Ante todo ¡seguridad!

Desde que comencé en esto de la caza, allá por el año 2000, una de los valores más importantes que me inculcaron mi abuelo y mi tío fue el de que, ante todo, lo más importante en la caza es la seguridad. La verdad es que mi abuelo siempre ha tenido un inmenso respeto a las armas, y ese inmenso respeto me lo trasladó a mi. Quizá por eso comencé realmente a disparar, de forma muy poco frecuente y siempre vigilado y guiado por un mayor, tan tarde. Hasta los 10 años creo que no pegué mi primer tiro. Sin embargo, durante esos primeros años donde me limitaba a observar aprendí muchísimo, y creo que son años obligatorios en la enseñanza de un buen cazador. Mi profesor de anatomía dice: "la base de la anatomía es la observación", pues en la caza más de lo mismo, observar, aprender y después, cuando toque, poner en práctica todos nuestros conocimientos.

Todos nosotros hemos oído alguna vez eso de que las armas las carga el diablo y las disparan los tontos, pues algo de razón tiene. Son muchas las personas que se sumergen no solo en la caza, sino en el tiro o en cualquier actividad que precise de armas, sin haber tenido una previa enseñanza o un previo manejo mínimo de las armas. Son muchas las veces en cacerías donde he visto a una persona arriesgar la vida de su propio perro, disparando al límite, por una pieza, y son algunas veces las que he visto a gente disparar de forma poco precavida, por ello voy a poner un par de puntos que hemos de considerar a la hora de disparar un arma.


Conoce tu arma. 

Hay muchos tipos de armas, cuyos mecanismos son muy diferentes, por ello, algo básico es saber como manejar con soltura(pero siempre con la máxima precaución) el arma, aprender a cargarla, descargarla, montarla y desmontarla sin ningún problema es algo básico que debemos saber antes de manejar un arma.

Observa que no haya NADIE delante ni a tus lados cuando vayas a disparar. 

Mucha gente dispara sin analizar antes qué hay a su alrededor. Lo que debemos hacer es no disparar cuando haya alguien delante o en un ángulo inferior a 90º a tu frente. Quizá esa persona no esté en la trayectoria de los perdigones, pero nunca se sabe, siempre puede rebotar un plomo o salir desviado, por lo que siempre asegurémonos de que cuando disparemos no hay nadie delante, siempre detrás.


No disparemos en cambios de rasante. 

Aunque veamos que delante no hay nadie, nunca se sabe, puede ser que haya alguien detrás de un cambio de rasante, por lo que mi consejo es nunca disparar al horizonte por así decirlo, siempre hacia abajo, como con los conejos, o hacia arriba, como con las tórtolas o palomos. Además, los perdigones no tanto, pero las balas pueden llegar muy muy lejos, por lo que si disparamos sobre un cambio de rasante la bala puede llegar a una zona poblada que esté lejos y causar algún disgusto.



Cuándo no utilicemos el arma, tenerla siempre descargada. 

SIEMPRE, SIEMPRE Y SIEMPRE que no vayamos a utilizar el arma, bien porque estemos almorzando, bien porque estemos descansando o bien porque estemos recogiendo una pieza, asegurémonos de que nuestra arma está descargada. El hecho de que nuestra arma esté descargada es el mayor seguro que podemos tener, y si no estamos en plena actividad cinegética, debemos de tener nuestra arma descargada.


No te fíes del seguro. 

El seguro es un elemento a tener en cuenta, siempre que no estemos utilizando el arma debemos de tener el seguro puesto. Eso sí, el seguro puede fallar, en mi caso nunca ha pasado, pero quien sabe, debemos ser muy precavidos y siempre es mejor tener el arma descargada y con seguro que el arma cargada y con seguro, pues tener el arma descargada es el mayor seguro que podemos tener.




Cuándo la transportemos.

 Siempre que transportemos el arma, esta deberá ir, por supuestísimo, descargada, y también desmontada y en su correspondiente funda. Además, la munición debe de ir separada del arma, es decir, no debemos introducir munición en la propia funda del arma. Con ello nos aseguraremos de que el arma, sea cual sea su situación, no pueda efectuar un disparo accidentalmente de ninguna manera.





Evidentemente, estos consejos son muy útiles, pero ni siquiera con ellos estaremos al 100% seguros, pues con las armas nunca se sabe, y más vale prevenir que curar. Lo mejor que podemos hacer es empezar en lugares muy abiertos, donde estemos totalmente seguros de que no haya nadie en un radio considerable, y cazar tú solo junto con la supervisión de un un experimentado con las armas. Sin embargo, el mejor consejo que os puedo dar es que nunca bajéis la guardia, por muy experimentado, por muchos años que llevemos siempre se puede producir un accidente, y si estamos siempre atentos disminuiremos las posibilidades de que esto ocurra.

De vez en cuando nos sorprendemos con la muerte de algún compañero cazador debido a accidentes con las armas. Por ello nunca debemos de dejar de tratar a las armas como lo que son, armas que pueden matar, y nunca debemos de tratarlas como objetos o juguetes.
¡Un saludo!


sábado, 30 de abril de 2016

Tengo miedo del futuro

No se si vosotros lo tendréis, pero tengo miedo del futuro. Tengo miedo de que desaparezca la naturaleza tal y como la conocemos. Tengo miedo de que ya no se pueda disfrutar de ella. Tengo miedo de nosotros mismos, no nosotros como colectivo de cazadores, sino nosotros como sociedad. Tengo miedo de que nos carguemos los bosques, las costas, los montes... tengo miedo del incremento de la urbanización en España. Tengo miedo de la domesticación de animales salvajes. Tengo miedo de la insensatez, de la ignorancia, del poco conocimiento de algunos colectivos de nuestra sociedad, seguro que sabes a quien me refiero... Tengo miedo de que desaparezca algo que amo, tengo miedo de que desaparezca la caza y la naturaleza más pura.



Tengo miedo de que nos limiten la naturaleza a tener un perro en un piso, o  un gato, o un loro. Tengo miedo a que desaparezca el jabalí, el ciervo, el gamo, el zorro, el macho montés, el ARRUÍ... Pero no solo eso, tengo miedo de que desaparezca su instinto salvaje, su astucia, su inteligencia, su dureza... Elementos que sólo la caza preserva. Tengo miedo de que desaparezca la pureza de estos animales, pues cuando desaparezca la pureza, desaparecerá el animal tal y como yo lo entiendo. Tengo miedo de que desaparezca el aguardo, el rehecho, la media veda, el reclamo, la caza con perros... Tengo miedo de que desaparezca la CAZA.

Sí, tengo miedo. Pero me niego a tenerlo. Me niego a que nos carguemos la naturaleza. Me niego a que desaparezca la caza. Me niego a que desaparezcan los animales que tanto amo. Me niego a que me limiten a conocer la naturaleza desde fuera, sin adentrarme en ella tal y como la caza me permite. Me niego a que el aumento de la urbanización haga desaparecer nuestros bosques y montes. Me niego a todo lo que no sea preservar la naturaleza más pura y salvaje.



Por eso os pido, cazadores, que os negueis también, que nos unamos como lo estamos haciendo. Que eduquemos a la gente sobre qué es la caza y su labor, que ellos mismos tengan un criterio propio y que no se limiten a pensar lo que piensa la gente sin conocimientos. Que investiguen, que construyan una opinión fundamentada, que conozcan aquello sobre lo que hablan... y que después opinen ¿Que no les gusta la caza? Perfecto, no podría respetar más esa opinión. Pero que por favor, respeten la opinión de otros, que respeten el hecho que nosotros salgamos al campo a disfrutar de lo que más nos gusta, la caza.  Pero sobre todo, que entiendan que nuestra labor es fundamental, que sin nosotros la naturaleza estaría al borde del abismo, que la caza es esencial.



Ya fuera de esta pequeña reflexión que me acaba de salir. Pido a todo el mundo que aporte su granito de arena en la conservación del medio ambiente. Que reciclen. Que no destruyan arboles, que los planten. Que defiendan el medio y que intenten que el impacto del ser humano sobre el medio sea lo menor posible y que, si podéis, copiéis y peguéis este mensaje en redes sociales o donde queráis, pues cada día nos acercamos a una naturaleza más artificial y menos natural...
¡Un saludo!

jueves, 28 de abril de 2016

El encanto de las esperas

No soy mucho de caza mayor. No por nada, sino porque el coto de mi abuelo es de menor y siempre he crecido y cazado entre cartuchos, morrales, palomos, perdices, conejos... Ahora bien, esto no quiere decir que no se me pongan los pelos de punta cada vez que tengo la oportunidad de una jornada de mayor, sea cual sea la modalidad.

En especial, lo que más me gusta de la mayor es el aguardo en noches frías de invierno. Es en el aguardo donde el cazador pasa a ser parte de la naturaleza, se funde en ella, pues solo si hace eso y si le acompaña una enorme suerte podrá triunfar, o por lo menos tener la oportunidad de disparar.

En España, el aguardo o la espera consiste en establecerse en un puesto fijo durante la noche, aprovechando nuestros conocimientos sobre el terreno e implantándonos en aquellas zonas por las cuales suelen discurrir los grandes macarenos con el objetivo de que tengamos la oportunidad de disparar a estos. Como he dicho, se suelen aprovechar zonas de querencia de estos animales, zonas de charcas o de comida abundante, zonas que el cazador pueda ver que ha sido visitada por los misteriosos jabalíes.

 
 La labor del cazador consistirá en establecerse en ese puesto fijo y esperar la entrada a nuestra zona de tiro de los guarros. Parece fácil decirlo, pero el aguardo es una modalidad muy sufrida y donde la balanza de éxito/fracaso está increíblemente inclinada hacia el fracaso.

Por lo general, la espera se suele realizar en las horas posteriores al atardecer o anteriores al amanecer. Sin embargo, el cazador debe de establecerse en el puesto antes de que esto ocurra, cuando aún haya luz en el caso del atardecer y cuando sea de noche en el caso del amanecer.




Las esperas nos permiten disfrutar de la más pura naturaleza, nos permite escuchar los sonidos de los animales nocturnos, el crujir de las ramas, el sonido del viento mover las ramas de los pinos... Nos permite escuchar y sentir cosas que en otras modalidades no podemos. Le permite al cazador ser parte de la naturaleza, de ahí que esta modalidad tenga tantos seguidores en la geografía española.



La verdad es que me gustaría en un futuro hacer una entrada sobre cómo podemos "mejorar" nuestra forma de esperar y sobre cómo pasar más desapercibidos en la noche durante las mismas. No soy ningún experto, ni mucho menos, pero si que voy a poner algunos truquillos que a lo largo de mi experiencia cinegética en esta modalidad me han servido, o por lo menos eso creo yo.