miércoles, 4 de mayo de 2016

La caza... ¿Un deporte?

Últimamente, por twitter, foros y demás redes sociales, estoy leyendo mucho el debate de si la caza es un deporte o no. Yo tengo clara mi opinión, y voy a dar mis razones, ahora esto no quiere decir que no puedan haber otras opiniones, todo depende de la persona que juzgue este tema.

Para mi, la caza es claramente un hobby, una actividad o un arte en cierta manera, pero no un deporte. Es verdad que durante la actividad cinegética hacemos deporte, pues andar quilómetros y quilómetros por el monte, con escopeta y mochila a cuestas, durante horas es deporte, sino apaga y vámonos. Ahora bien, cuando nosotros salimos a cazar, no salimos con la motivación de hacer deporte, es decir, cuando uno se quiere poner en forma no sale a cazar. La caza es algo que va dentro, te tiene que gustar, y por eso la llevamos a cabo, por que nos gusta, por que no hay nada mejor que pasar un buen día en el monte con buena gente, buenos perros y buen ambiente. Por ello, la caza es una actividad o hobby donde, de forma indirecta, hacemos deporte. Pero la caza no es puramente un deporte.



Por ejemplo, en un deporte gana el que más rápido llega desde A hasta B, el que más goles marca o el que menos tiempo tarda en llegar de un punto a otro, en la caza no es así, la caza no funciona con datos, no hay ganador, la caza va sobre sensaciones, sobre experiencias, no gana nadie, hay gente que disfruta más o menos, pero no hay una clasificación final, no hay campeones, solo gente que le gusta el campo y quieren vivirlo a través de la caza.

Supongo que también habrá gente que salga de vez en cuando a cazar para así hacer deporte y pasar un buen rato, pero bueno, hay cazadores de todos los tipos, pues para gustos, colores. Pero en mi opinión, el verdadero cazador, el que hace esto por pasión, por que le encanta el campo, porque le encanta la naturaleza, nunca lo hace por hacer deporte o por estar sano, para eso lo que hacemos es salir a correr por nuestro coto o por el monte(como hago yo), al que le gusta la caza de verdad para él la caza es una actividad, de las más nobles y de las más apasionantes que hay.



Por lo tanto, según mi punto de vista, la caza no es un deporte, es una actividad que desarrollamos con el objetivo de pasar un buen rato. Es verdad que con la caza hacemos deporte, pues nos tenemos que mover siguiendo los pasos de los animales que habitan nuestros montes, pero no es un deporte como tal ¡Espero que compartáis mi opinión!

¡Un saludo!

lunes, 2 de mayo de 2016

Ante todo ¡seguridad!

Desde que comencé en esto de la caza, allá por el año 2000, una de los valores más importantes que me inculcaron mi abuelo y mi tío fue el de que, ante todo, lo más importante en la caza es la seguridad. La verdad es que mi abuelo siempre ha tenido un inmenso respeto a las armas, y ese inmenso respeto me lo trasladó a mi. Quizá por eso comencé realmente a disparar, de forma muy poco frecuente y siempre vigilado y guiado por un mayor, tan tarde. Hasta los 10 años creo que no pegué mi primer tiro. Sin embargo, durante esos primeros años donde me limitaba a observar aprendí muchísimo, y creo que son años obligatorios en la enseñanza de un buen cazador. Mi profesor de anatomía dice: "la base de la anatomía es la observación", pues en la caza más de lo mismo, observar, aprender y después, cuando toque, poner en práctica todos nuestros conocimientos.

Todos nosotros hemos oído alguna vez eso de que las armas las carga el diablo y las disparan los tontos, pues algo de razón tiene. Son muchas las personas que se sumergen no solo en la caza, sino en el tiro o en cualquier actividad que precise de armas, sin haber tenido una previa enseñanza o un previo manejo mínimo de las armas. Son muchas las veces en cacerías donde he visto a una persona arriesgar la vida de su propio perro, disparando al límite, por una pieza, y son algunas veces las que he visto a gente disparar de forma poco precavida, por ello voy a poner un par de puntos que hemos de considerar a la hora de disparar un arma.


Conoce tu arma. 

Hay muchos tipos de armas, cuyos mecanismos son muy diferentes, por ello, algo básico es saber como manejar con soltura(pero siempre con la máxima precaución) el arma, aprender a cargarla, descargarla, montarla y desmontarla sin ningún problema es algo básico que debemos saber antes de manejar un arma.

Observa que no haya NADIE delante ni a tus lados cuando vayas a disparar. 

Mucha gente dispara sin analizar antes qué hay a su alrededor. Lo que debemos hacer es no disparar cuando haya alguien delante o en un ángulo inferior a 90º a tu frente. Quizá esa persona no esté en la trayectoria de los perdigones, pero nunca se sabe, siempre puede rebotar un plomo o salir desviado, por lo que siempre asegurémonos de que cuando disparemos no hay nadie delante, siempre detrás.


No disparemos en cambios de rasante. 

Aunque veamos que delante no hay nadie, nunca se sabe, puede ser que haya alguien detrás de un cambio de rasante, por lo que mi consejo es nunca disparar al horizonte por así decirlo, siempre hacia abajo, como con los conejos, o hacia arriba, como con las tórtolas o palomos. Además, los perdigones no tanto, pero las balas pueden llegar muy muy lejos, por lo que si disparamos sobre un cambio de rasante la bala puede llegar a una zona poblada que esté lejos y causar algún disgusto.



Cuándo no utilicemos el arma, tenerla siempre descargada. 

SIEMPRE, SIEMPRE Y SIEMPRE que no vayamos a utilizar el arma, bien porque estemos almorzando, bien porque estemos descansando o bien porque estemos recogiendo una pieza, asegurémonos de que nuestra arma está descargada. El hecho de que nuestra arma esté descargada es el mayor seguro que podemos tener, y si no estamos en plena actividad cinegética, debemos de tener nuestra arma descargada.


No te fíes del seguro. 

El seguro es un elemento a tener en cuenta, siempre que no estemos utilizando el arma debemos de tener el seguro puesto. Eso sí, el seguro puede fallar, en mi caso nunca ha pasado, pero quien sabe, debemos ser muy precavidos y siempre es mejor tener el arma descargada y con seguro que el arma cargada y con seguro, pues tener el arma descargada es el mayor seguro que podemos tener.




Cuándo la transportemos.

 Siempre que transportemos el arma, esta deberá ir, por supuestísimo, descargada, y también desmontada y en su correspondiente funda. Además, la munición debe de ir separada del arma, es decir, no debemos introducir munición en la propia funda del arma. Con ello nos aseguraremos de que el arma, sea cual sea su situación, no pueda efectuar un disparo accidentalmente de ninguna manera.





Evidentemente, estos consejos son muy útiles, pero ni siquiera con ellos estaremos al 100% seguros, pues con las armas nunca se sabe, y más vale prevenir que curar. Lo mejor que podemos hacer es empezar en lugares muy abiertos, donde estemos totalmente seguros de que no haya nadie en un radio considerable, y cazar tú solo junto con la supervisión de un un experimentado con las armas. Sin embargo, el mejor consejo que os puedo dar es que nunca bajéis la guardia, por muy experimentado, por muchos años que llevemos siempre se puede producir un accidente, y si estamos siempre atentos disminuiremos las posibilidades de que esto ocurra.

De vez en cuando nos sorprendemos con la muerte de algún compañero cazador debido a accidentes con las armas. Por ello nunca debemos de dejar de tratar a las armas como lo que son, armas que pueden matar, y nunca debemos de tratarlas como objetos o juguetes.
¡Un saludo!


sábado, 30 de abril de 2016

Tengo miedo del futuro

No se si vosotros lo tendréis, pero tengo miedo del futuro. Tengo miedo de que desaparezca la naturaleza tal y como la conocemos. Tengo miedo de que ya no se pueda disfrutar de ella. Tengo miedo de nosotros mismos, no nosotros como colectivo de cazadores, sino nosotros como sociedad. Tengo miedo de que nos carguemos los bosques, las costas, los montes... tengo miedo del incremento de la urbanización en España. Tengo miedo de la domesticación de animales salvajes. Tengo miedo de la insensatez, de la ignorancia, del poco conocimiento de algunos colectivos de nuestra sociedad, seguro que sabes a quien me refiero... Tengo miedo de que desaparezca algo que amo, tengo miedo de que desaparezca la caza y la naturaleza más pura.



Tengo miedo de que nos limiten la naturaleza a tener un perro en un piso, o  un gato, o un loro. Tengo miedo a que desaparezca el jabalí, el ciervo, el gamo, el zorro, el macho montés, el ARRUÍ... Pero no solo eso, tengo miedo de que desaparezca su instinto salvaje, su astucia, su inteligencia, su dureza... Elementos que sólo la caza preserva. Tengo miedo de que desaparezca la pureza de estos animales, pues cuando desaparezca la pureza, desaparecerá el animal tal y como yo lo entiendo. Tengo miedo de que desaparezca el aguardo, el rehecho, la media veda, el reclamo, la caza con perros... Tengo miedo de que desaparezca la CAZA.

Sí, tengo miedo. Pero me niego a tenerlo. Me niego a que nos carguemos la naturaleza. Me niego a que desaparezca la caza. Me niego a que desaparezcan los animales que tanto amo. Me niego a que me limiten a conocer la naturaleza desde fuera, sin adentrarme en ella tal y como la caza me permite. Me niego a que el aumento de la urbanización haga desaparecer nuestros bosques y montes. Me niego a todo lo que no sea preservar la naturaleza más pura y salvaje.



Por eso os pido, cazadores, que os negueis también, que nos unamos como lo estamos haciendo. Que eduquemos a la gente sobre qué es la caza y su labor, que ellos mismos tengan un criterio propio y que no se limiten a pensar lo que piensa la gente sin conocimientos. Que investiguen, que construyan una opinión fundamentada, que conozcan aquello sobre lo que hablan... y que después opinen ¿Que no les gusta la caza? Perfecto, no podría respetar más esa opinión. Pero que por favor, respeten la opinión de otros, que respeten el hecho que nosotros salgamos al campo a disfrutar de lo que más nos gusta, la caza.  Pero sobre todo, que entiendan que nuestra labor es fundamental, que sin nosotros la naturaleza estaría al borde del abismo, que la caza es esencial.



Ya fuera de esta pequeña reflexión que me acaba de salir. Pido a todo el mundo que aporte su granito de arena en la conservación del medio ambiente. Que reciclen. Que no destruyan arboles, que los planten. Que defiendan el medio y que intenten que el impacto del ser humano sobre el medio sea lo menor posible y que, si podéis, copiéis y peguéis este mensaje en redes sociales o donde queráis, pues cada día nos acercamos a una naturaleza más artificial y menos natural...
¡Un saludo!

jueves, 28 de abril de 2016

El encanto de las esperas

No soy mucho de caza mayor. No por nada, sino porque el coto de mi abuelo es de menor y siempre he crecido y cazado entre cartuchos, morrales, palomos, perdices, conejos... Ahora bien, esto no quiere decir que no se me pongan los pelos de punta cada vez que tengo la oportunidad de una jornada de mayor, sea cual sea la modalidad.

En especial, lo que más me gusta de la mayor es el aguardo en noches frías de invierno. Es en el aguardo donde el cazador pasa a ser parte de la naturaleza, se funde en ella, pues solo si hace eso y si le acompaña una enorme suerte podrá triunfar, o por lo menos tener la oportunidad de disparar.

En España, el aguardo o la espera consiste en establecerse en un puesto fijo durante la noche, aprovechando nuestros conocimientos sobre el terreno e implantándonos en aquellas zonas por las cuales suelen discurrir los grandes macarenos con el objetivo de que tengamos la oportunidad de disparar a estos. Como he dicho, se suelen aprovechar zonas de querencia de estos animales, zonas de charcas o de comida abundante, zonas que el cazador pueda ver que ha sido visitada por los misteriosos jabalíes.

 
 La labor del cazador consistirá en establecerse en ese puesto fijo y esperar la entrada a nuestra zona de tiro de los guarros. Parece fácil decirlo, pero el aguardo es una modalidad muy sufrida y donde la balanza de éxito/fracaso está increíblemente inclinada hacia el fracaso.

Por lo general, la espera se suele realizar en las horas posteriores al atardecer o anteriores al amanecer. Sin embargo, el cazador debe de establecerse en el puesto antes de que esto ocurra, cuando aún haya luz en el caso del atardecer y cuando sea de noche en el caso del amanecer.




Las esperas nos permiten disfrutar de la más pura naturaleza, nos permite escuchar los sonidos de los animales nocturnos, el crujir de las ramas, el sonido del viento mover las ramas de los pinos... Nos permite escuchar y sentir cosas que en otras modalidades no podemos. Le permite al cazador ser parte de la naturaleza, de ahí que esta modalidad tenga tantos seguidores en la geografía española.



La verdad es que me gustaría en un futuro hacer una entrada sobre cómo podemos "mejorar" nuestra forma de esperar y sobre cómo pasar más desapercibidos en la noche durante las mismas. No soy ningún experto, ni mucho menos, pero si que voy a poner algunos truquillos que a lo largo de mi experiencia cinegética en esta modalidad me han servido, o por lo menos eso creo yo.





miércoles, 27 de abril de 2016

El físico atrae, pero el 410 enamora

El 410 es uno de esos calibres que enamora. Es suave, ligero, fino y que solo mata cuando das de lleno en el blanco. La esencia de la caza. Además de eso, es un calibre que me trae enormes recuerdos, pues es con el que llevé a cabo mis primeros tiros y cobré mis primeras piezas hace ya bastantes años. Todavía recuerdo aquellos días donde mi abuelo o mi tío me llevaban con la pequeña paralela del 410 a los olivares a ver si me hacía con alguno y ya de paso protegíamos los olivos a los que tanto cariño tenía mi abuelo.



Hoy en día poco se usa este calibre, excepto para lo que os he dicho, niños que bajo la tutela de sus padres, tíos o abuelos comienzan a hacer sus primeros pinitos en esto de la caza. Sin embargo, yo personalmente sigo utilizando este calibre ¿Para qué? Pues para los reclamos por ejemplo. Es un calibre genial para esto, pues no destroza para nada la pieza, lo que nos garantiza que después podamos disfrutar de un buen plato de perdiz.

Además de para el reclamo, de vez en cuando también hago uso de este calibre cuando veo que hay excesiva densidad de conejos en zonas de provecho como son los olivares, bien a la espera o bien pateando los olivos de arriba a abajo.



La verdad es que cuando utilizo este calibre me siento como cuando me llevaban a cazar de pequeño. Inmensa ilusión e inmensa satisfacción cuando abates una pieza, pues sabes que si lo has hecho es porque has apuntado perfectamente, pues este calibre no admite error alguno.

Como hice con el calibre 20, en breves haré un mini análisis sobre este calibre, sus pros y sus contras, basándome tanto en lo que he experimentado como en lo que he leído. Pero sin duda alguna, el 410 es un calibre que hay que probar, y que nos llevará a nuestros comienzos cinegéticos y a la caza tal y como se hacía hace unas décadas.

lunes, 25 de abril de 2016

Tenemos que poner de nuestra parte

Hace poco, recibí un tweet de un compañero diciendo que, sí, es verdad que no nos tenemos que esconder, que no tenemos que ir por la vida de tapados, pero que tampoco podemos ir enseñando y publicando fotos de caza a diestro y siniestro pues algunas pueden ser un tanto "grotescas" o "fuertes" para la gente ajena a la caza.

¿A caso un médico publica en su Facebook o en su twitter fotos mientras opera o después de haberlo hecho? ¿O veis que se publiquen muchas fotos relacionadas con personas enfermas?No, y es por una sencilla razón. Son imágenes que pueden herir a la sensibilidad de las personas, pues para muchas es desagradable.

Compañeros la caza es una actividad donde hay sangre, y por ello muchas personas es reacia a ella. Por lo tanto, desde aquí os pido que seamos un poco más respetables no solo con las demás personas no cazadoras, que se pueden herir por las fotos, sino con las propias piezas. Siempre hemos de mostrar el máximo respeto hacia ellas pues, en el momento en el que empecemos a dejar de respetar, dejaremos de cazar, haremos otra cosa que no es la caza, pues no concibo la caza sin el respeto.

Con esto no quiero decir que no nos hagamos fotos o que no publiquemos, ni mucho menos, las fotos son uno de los mejores recuerdos que pueden haber de una cacería. Simplemente, pido que tengamos cuidado con lo que se publica y entender que hay personas que se pueden sentir ofendidas quizás. Así que si queremos defender la caza, no podemos simplemente debatir y dar argumentos, tenemos que mejorar también nosotros como cazadores, pues los tiempos cambian y la caza también.

Esta era una pequeña reflexión que me surgió tras una pequeña conversación twitera con muchos de los apasionados cazadores que por allí rondan. 
¡Un saludo!

sábado, 23 de abril de 2016

Ojito con las armas de segunda mano

Las armas no son como las zapatillas de correr, que si no te gustan o no te vienen bien las puedes cambiar o incluso comprarte otras. Las armas, como ya sabréis, son una inversión que tenemos que pensar con mucho ahínco pues son herramientas muy caras, que de primera mano es, por lo general, difícil bajar de 800 euros. Ante este hecho, ha aumentado mucho el mercado de armas de segunda mano, pues muchos cazadores prefieren vender ese arma que ya no usan en vez de que coja polvo en el armero, y los cazadores o tiradores que se inician en este mundillo prefieren no gastarse un dineral de primeras. El mercado de segunda mano es un ciclo perfecto.

Sin embargo, hemos de tener cuidado(o hemos de prestar atención mejor dicho) cuando vayamos a comprar un arma de segunda mano pues hemos de tener la certeza de que estamos comprando un arma fiable, sin alteraciones y, sobre todo, un arma totalmente legal.

Es por ello que, en esta entrada voy a poner un par de puntos que a mi parecer son muy útiles a la hora de comprar un arma, ya que con ellos podremos tener la certeza de que estamos adquiriendo un buen producto.

Pruébala

Si la persona que vende el arma es razonable y sabe que no va a haber ningún problema, lo más lógico es que te deje probar el arma antes de comprarla. Yo he visto a muchos compradores/vendedores yendo al campo de tiro a tirar unas rondas y de paso a tomarse unas cervezas y pasar un buen rato.  Esto es igual que con los coches, no te puedes comprar un coche sin antes probarlo. Lo bueno es que, los cazadores, por lo general, somos gente muy social y si tu vendedor es buena gente seguro que te deja ir a probar el arma e incluso ir a tirar unas rondas juntos, no es la primera vez que se han hecho amigos de esa manera.




Llévala a un armero de confianza

Una vez probada, lo suyo es que lleves el arma(aún no la deberías de haber comprado) a un armero. Igual que con los coches, no puedes decir que si arranca y funciona irá bien, pues las escopetas están sometidas a un desgaste que con cualquier defecto técnico del arma se agravará aún más, defectos que tirando un par de rondas no se podrán observar. Así que, como he dicho antes, si el vendedor es buena gente y no tiene nada que ocultar sobre el arma, accederá a llevarla a un armero de confianza para que le realice un chequeo rutinario.



Mejor si el vendedor es de tu zona

Esto es algo que hemos de tener muy en cuenta pues nunca se sabe cuando podemos tener problemas con el arma comprada y siempre podremos quedar para hablar con el vendedor sobre el problema y sobre como solucionarlo, pues no es lo mismo que yo, siendo de Alicante, haya comprado el arma a una persona de Galicia que de Valencia. Son pequeños detalles pero que nos pueden ahorrar mucho papeleo y mucho tiempo.



Asegurate de que todo sea legal

Igual que en todo mercado de segunda mano, siempre hay algunas personas que venden objetos robados. En el caso de las armas, deberas de llevar el arma al interventor para así llevar a cabo todo el papeleo y con ello nos aseguraremos de que nuestra arma es completamente legal, así que NUNCA compréis armas sin haber comunicado ese cambio de dueño a la guardia civil, pues es una enorme ilegalidad y el único que sale perjudicado serás tú, pues el vendedor seguramente sabrá lo que ha hecho y no lo podrás localizar...



Otra cosa que os quería decir es que tengáis cuidado sobre todo con las repetidoras, pues son escopetas que con el tiempo se desgastan más, y son con este tipo de escopetas con las que debemos de llevar a cabo un control más exhaustivo. Es otra cosa que tenéis que tener en cuenta, pues las paralelas y superpuestas no se encasquillan como las repetidoras ya que su mecanismo es más sencillo.



Bueno, estos son algunos puntos que yo tendría en cuenta a la hora de comprar el arma. No os asustéis por comprar un arma de segunda mano, para empezar es de lo mejor que podéis hacer, pero es verdad que hay que tener un cierto control, y si vais a probar el arma y demás con un compañero que entienda de armas mejor, pues siempre te podrá dar un punto de vista más experto que el tuyo. 

El arma de segunda mano, si se compra bien, si se llevan a cabo sus pruebas antes de la compra, si se cuida, es un arma que nos puede durar casi lo mismo que una de primera. Un arma que siempre recordaremos si es nuestra primer arma y con la cual podemos hacernos amigos y todo del vendedor.

¡Un saludo!